martín & martín arquitectos

 

 

 

 

 

 

Eduardo y Luis Javier

El edificio se envuelve del lugar donde se halla inmergido; penetrando los estratos, ahondando en la tierra. Se entierra para vaciarse en el interior, colmatar de vacío el lleno, para llenar lo no visible. Se oculta por un gesto de humildad frente al Monasterio de La Cartuja.
Y el juego dialéctico comienza: se inicia en un paisaje horizontal de paseos que recuperan el entramado de veredas escondidas del monasterio, trama de jardines que bordean en sus tapias, en sus límites. Eje de cielo, que casi no es cielo, que ya es mar; océano lejano de paisaje de ciudad donde volcar las miradas, universo urbano que queda sumergido bajo el azul inmenso del cielo. Azul intenso donde volver a mirar. Los recorridos acaban y el mundo horizontal se transforma, se vuelve caja vertical. Las proporciones cambian, se adueñan del lugar que le es propio y el edificio perfora, ahonda, llenándose de espacio completado de luz, cuajado de exterior que le ilumina.
Caja enterrada que dibuja la escala de la sección del edificio que le enfrenta, desde su posición altiva en la colina, tan humilde en su manera de posarse, de acercarse, de tocar la tierra, de dejarse, en un discurso sin palabras, acariciar por la voz del lugar, por el terreno donde se ha dejado enterrar.

 

pabellón polideportivo
campus universitario de cartuja, Granada